lunes, 27 de febrero de 2017

FOTO Y TEXTO 8





Busco el camino hacia la luz, desdiciendome de  viejas historias.
El viento me susurra al oído una balada, mientras borro las huellas que dejó la tormenta.
Me abro paso,entre tanta maleza. 
Es largo el camino, corto el tiempo, enorme la esperanza.





miércoles, 22 de febrero de 2017

LOS JUEVES UN RELATO: ESCALERAS



Siempre creí que lo más importante de mi casa, era la escalera por la que se llega al desván. Después de traspasar la puerta, la niebla y el polvo se adueñan de los objetos que amorosamente fui acumulando año tras año, tratando de retener los momentos vividos.
El ático, al que se sube por la escalera, de forma pausada y cuidadosa, porque es alta y angosta, te engulle con su memoria de un tiempo pasado, te devora con su melancolía, y ni siquiera te pregunta si quieres llorar.
El día que nos mudamos a esta casa, pinté esa única escalera que nos llevaba a un lugar despojado de verbos perfectos y pluscuanperfectos, con todos los colores que se parecían a la ilusión.
Poco a poco, a medida que pasen los años-pensaba yo- iremos subiendo estos peldaños con la ilusión de atesorar los momentos de nuestra historia cotidiana.
Primero sería mi traje de novia, luego la cuna, el coche de paseo de los niños, el coche de jugar a ser campeón, pelotas, muñecos y pequeñas casitas de muñecas, donde reproduciríamos con los niños, la vida en grande en que nuestra vida real se iría convirtiendo. Las carpetas del colegio, diplomas de los que no califican para currículos, disfraces, vestidos de bautismo, trajes de graduación, zapatillas de baile y así todos los etcétera que pueden caber en un lugar destinado a los recuerdos.
Hoy me voy de esa casa. Quedó grande, luego de que se han ido todos a sus destinos, azar calificado, según algunos. Me toca subir por la escalera, cada vez más estrecha, cada vez más alta, y alivianar la buhardilla, de tantos trastos en lo que se han convertido los objetos. Polvo y bruma, nada que importe ya. Nada que se haya quedado y valga más que el presente, nada que perfume más que las flores frescas. La naftalina, nunca podrá ser mejor que el olor de un nuevo amanecer.
Se pierde tanto tiempo, en retenerlo. Somos tan tercos pensando que la memoria es más fuerte que la propia vida, que desoímos el mandato que nos dan al nacer: ¡VIVE!
Subo la escalera descalza para no hacer ruido. Cruje  el escalón delator que nunca se reparó ya desteñido y vencido. Espío por la cerradura, y veo bailar los fantasmas de mi pasado. Es su última danza. Mañana ellos no estarán. Y yo estaré bajo otro cielo, llenándome de sol a pie de tierra.


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martes, 21 de febrero de 2017

ESCALERAS, DIVERTIMENTO




Cincuenta y dos. En total eran cincuenta y dos escalones, uno por cada día de tu estadía. Los contaba  mientras subía al altillo de la calle Magallanes. Sí, el don Fernando de Magallanes, el portugués que se le dio por ir y descubrir que el Atlántico se unía al sur con el Pacífico. ¡Pucha que viajaban estos locos! Cincuenta y dos días: los que estuviste en Montevideo. Luego te fuiste y me quedé  más perdida que Adán en el día de la madre, que tenía ombligo como cualquier cristiano, el Adán, digo,  porque el Miguel Angel no comulgaba con eso de la creación según la Biblia, y ahí aprovechó para bajar línea, mientras él, pegado al techo, un día tras otro, agarrado del pincel, porque al Papa le caía como el traste, sabiendo que le gustaba la escultura lo mandó pintar la Sixtina y  este loquito, que no era el de las Tortugas Ninjas  -como muchos de menos de 20 y de 40 también se creen-  ni corto ni perezoso, le pintó todo un alegato que te la voglio dire.
Bueno….¿en qué estaba? ¡Ah! sí….que estuviste en Montevideo 52 días. En realidad  yo recién te conocí   a la semana del día que llegaste, así que 52 menos 7….45, si contamos el día entero, aunque te conocí a la noche, en el boliche del Parque Rodó, ese que se pone bueno después de las 12,  así que ese día, tampoco lo cuento. Cuarenta y cuatro días, que en realidad eran noches, porque te veía luego que terminabas tus clases y yo me desocupaba del laburo, y mirá que eran duros para dejarme salir en hora  en el restorán, y eso que les decía que tenía que ir a cuidar a mi abuela que estaba enferma. Si… la abuelita del lobo, con lobo y todo. Porque vos eras rápido para los mandados. La primer noche nomás, en el segundo tema lento, me dijiste suave al oído “¿Querés jugar?” y yo que moría con ese acento gallego, debilidad que me vendrá del hijo del panadero que desde chiquita me tiene loca, o de mi vieja, que escuchó a Serrat y a Raphael, hasta que se gastaron los longplay,  haciéndome la difícil, pero no mucho, no fueras a espantarte te pregunté a su vez:”¿ y a qué podríamos jugar guapo”? (Eso me lo tenía aprendido de mirar en TV española  a Jordi Hurtado,a los Hermanos Torres y a la Mariló).
Tu respuesta me desconcertó, como diría la profe de literatura, cuando embocaba alguna respuesta correcta: “A serpientes y escaleras….”.
Me pareció un juego extraño. Conocía el ludo, el financista, la batalla naval y el war por mi hermano, pero serpientes y escaleras…. Me dio como cosita decirte que sí. Yo estaba a full, contigo, pero entré a desconfiar cuando me dijiste que si quería invitar a alguna amiga para estar más tranquila. “Pah…. Eso se viene de trío” sospeché. Y ahí nomás me arreglé la falda, que se me subía y mostraba las piernas de forma provocativa y… ¡¡¡qué necesidad!!!
-Prefiero seguir bailando. Está bueno el lugar y la música, ¿te parece?
-Sí cariño. Me mola estar contigo,  majareta.
-¿qué, quéééé´?-  grité justo en el momento que bajó la música.
-Loquita, mi niña. Loquita simpática.
-Ah…. Es que con esto del idioma, guapo – insistí, no me venía a la cabeza otra palabra del panadero.
-Tienes carita de bandida- Me sonrió seductor. Y ahí nomás se puso a cantar con Ulises Bueno, Aquí te pillo, aquí te mato.
Uf… el disc-jockey no pudo pegarle mejor al tema.
Y así como quien no quiere la cosa, nos fuimos del bar hasta llegar a la puerta de la calle Magallanes. Cincuenta y dos escalones nos subimos de un tirón. Yo de naipes y amores poco. Apenas un poco de póquer y escoba del quince, pero puedo asegurar que esas noches fueron inolvidables. Ahora aguardo tus noticias. La comunicación por skype, los whatsapp, los mails, y mientras  espero que comuniques, por ahora le voy ganando a la máquina. De  diez juegos, cinco saco escalera real de corazones.

¡Ay! Mi galleguito.¡ Cuánta alegría y suerte me das! Solo me falta sacar el 5 de oro, y no necesito escalera para subir al avión, seguro me voy pa’la Coruña, volando a puras ganas que tengo de vos!!!

lunes, 20 de febrero de 2017

FOTO Y TEXTO 7







Disfruto del paisaje,
descuido de mis horas. 
Al irme de tu lado,
ha vuelto la sonrisa.
Mejor lo que se sueña,
que aquello que se añora...



domingo, 19 de febrero de 2017

FOTO Y TEXTO 6







Dicen que quedó dormida en la orilla y de tanto esperar se convirtió en arena y sal.
Él le prometió regresar. No sabe si la mar devoró sus ansias o simplemente no quiso volver.

Ella lo espera desnuda como nació, como morirá. 
En su mutismo húmedo de lágrimas y estrellas,el tiempo transcurre lento, pesado, terco, como en todas las esperas.
Si algún día caminas sobre su piel, veras que tus pisadas no dejan huellas. 
Las gaviotas no se atreven a rozar su silencio, ni las olas a invadir su soledad. 
La costa tiene esta historias, mitad mentira, mitad verdad, como las promesas de los navegantes, cuando se van.

sábado, 18 de febrero de 2017

FOTO Y TEXTO 5



Duermes a mi lado.
Descansas.
El sueño ya fue nuestro.
Debajo de tus párpados, aletea el recuerdo.
¿Lo que no fue?
¿Todo lo que ha sido?
Duermes a mi lado.
Descanso.

viernes, 17 de febrero de 2017

FOTO Y TEXTO 4



Piel, arrugas, anillos, alianzas, marcas, signos. Solo hay que saber ver. Ellos hablan sin letras; son más sinceros que la verdad que cada uno se inventa.

miércoles, 8 de febrero de 2017

LOS JUEVES UN RELATO: REGALO AL AMIGO INVISIBLE: ROSA_DESASTRE.

DE MUJER A MUJER.


Si de obsequiar se trata, mi alma atesora lo inmaterial de la ilusión, los sueños y las cometas . Lo guarda con cariño y hoy lo entrega a una amiga que lo es, a partir de nuestra vocación de escribientes, canalizada en un blog, con quien he tenido la fortuna de intercambiar sonrisas, miradas, abrazos y versos.
Traje a esta cita, mis alforjas llenas con la imagen de los empedrados coloniales de mi pueblo natal, Colonia del Sacramento, testigos de la fundación portuguesa, con ánimo de restar peso político a la España dominante en tiempos de la Colonia. 
Por las callejas de su Ciudad Vieja, rumores antiguos y el perfume de las glicinas se mezclan con el entusiasmo de los visitantes que buscan en su siesta y sus noches, paz, sosiego, serenidad de río y rumores de antaño.
Sus rojos tejados, esperan en alguna primavera, oliendo a jazmín del país y madreselvas, que la brisa desparrame en cascada, por esos techos, las coplas de esta andaluza, que dice como pocas y ama como nadie, el hermoso oficio de escribir, pintando con letras los sentimientos que a veces son lágrimas, a veces sonrisas, pero siempre emoción.
Mientras el sol de un tórrido verano, se sumerge en el horizonte que nos separa y nos une, bato palmas a ritmo sevillano, esperando ver asomar su roja melena que esconde las locas ideas que solo los artistas pueden inventar.
Le regalo las aguas del Río de la Plata  a punto de enlazarse con el Río Uruguay, río de los pájaros y nubes blancas y borrascas del Paraná, que descienden desde el norte, cuando apremia la inundación.
Cómo no regalarle también, unos versos de Benedetti, la claridad meridiana de Galeano, las sombras de Onetti, los desgarros de Idea Vilariño, la fantasías de Felisberto Hernández, Zitarrosa y Los Boliches, Julio Sosa y la cumparsita, Jaime Roos y su Colombina, el candombe y sus tambores y  un gol de Suárez, en el Centenario.
Mientras la espuma del mar, dibuja festones en mis pies, le regalo un sol de Paez Vilaró, para que no extrañe el calor de su tierra en tanto dure su estancia por aquí.
“Yo te lo regalo, Rosa, señora de todas las flores, reina de corazones, que bordas en punto y cruz, con amoroso encanto, poesías en nuestra piel, lo mejor que tengo: mis raíces y mi esencia.”


viernes, 3 de febrero de 2017

FOTO Y TEXTO 3
















En cada una me hace un guiño la vida y me recuerda eso de nacer, vivir y morir y en su efímera belleza trato de aprender que todo tiene su tiempo: brillar,marchitarse, encandilar, perfumar.
Altivas, aseñoradas, discretas, inolvidables. Jamás desprecio la flor silvestre que crece a la vera del camino o en la arena inhóspita y desnutrida, sin pensar que será ignorada y pisoteada por el torpe transeunte , que corre siempre corre, sin detener a ver esos pequeños soles que sonrien a su paso. 

Yo las fotografío y ella se yerguen orgullosas. Todas merecen su momento de gloria y esplendor.

navidad bloguera

navidad bloguera
gracias Mónica!!!!!!